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NARCISA

Narcisa, de Ofelia Andrades

Inaugura: miércoles 5 de septiembre, 20hs.
Cierra: domingo 30 de Septiembre.

Horarios de visita: de miércoles a domingos de 20hs a 24hs.

OFELIA ANDRADES: “INTENTO ROMPER CON LA MIRADA TRADICIONAL DE LO FEMENINO”
http://revistaophelia.com/ofelia-andrades-madariaga/

Me miro, me mira, me estoy mirando. ¿Qué es lo que veo? ¿Por qué me
estoy mirando? Sin duda no soy yo a la que estoy mirando, sino una idea
vaga que tengo de mi. ¿Es que soy yo esa reflejada en el espejo? ¿Es que
soy yo quién me ve? ¿O soy la del espejo y no ésta que me fotografía? A
su vez, la conozco bien: es la imagen que parece ser yo. Conócete a ti
mismo estaba escrito en el templo de Apolo en Delfos, aforismo atribuido
a Heráclito pero que tal vez escribió Femonoe, hija de Apolo a la que se
le adjudica la invención del hexámetro. Ese conócete como fuente de
sabiduría es reversionado en el mito de Narciso cuando se lo condena a
morir sólo si se conoce. Un atajo rápido que no tomaremos: la muerte
como conocimiento. No. Preferimos como Narcisas vivir para
conocernos. Contemplarnos con inseguridad en un río que siempre fluye.
Narciso se desea y nunca accede a él, nunca es del todo suyo porque
nadie lo es. Siempre somos en los demás. Me conozco porque me posees.
Me descubro porque me miras: Narcisa. Que en el intercambio codicioso
de la a por la o, damos vuelta el mito o el espejo y decimos que mirarnos
es mirarte. He aquí Ofelia, una Narcisa que nos mira en corpiño o espía
en la fiesta para luego cubrirse de seda y arrebatarle a Velázquez algo
del eco espejista vouyeriano. Es Ofelia, que no muere por Hamlet sino
que se inmortaliza cuando la miran. Y más cuando nos mira a nosotras,
las otras que no somos ella porque sabe que nuestro cuerpo es colectivo
aunque propio y que el deseo si no se colectiviza no funca. No le
arrancaremos al agua nuestra imagen sino que nos arrojaremos al mar de
pinturas donde Ofelia Andrades Madariaga se convierte en la Rembrandt
de la selfie o por momentos la Hopper de las fiestas. ¿Es que sigo siendo
yo esa ahí reflejada? Acaso la pintura sea esa pregunta al infinito. Y
Ofelia, la Narcisa que desde el agua nos mira.
Texto: Gabriela Borrelli Azara